sábado, 27 de diciembre de 2014
Cuando solo quedan las costuras
Hace tiempo que dormimos en camas separadas,
que al amanecer no hay peleas de almohadas.
Pero hay cosas que valen mucho más,
y los dos nos hemos resignado a aparentar.
Decidimos inundar de nuestras fotos la pared,
construyendo con cada imagen más que mil mentiras.
Jugando a hacer visible lo ahora invisible,
dando voz a donde solo se oye silencio.
Una bañándonos en el mar Muerto,
y otra cogiendo tomates de nuestro huerto.
Una sonriendo en la Gran Vía de Madrid,
y otra desayunando cervezas en el jardín.
Por eso, cada tarde al volver a casa,
yo mismo caigo en nuestra trampa,
Me quedo mirando la pared,
y me dejo engañar como cuando tienes sed.
Y se me olvida lo que tus besos saben:
que al final la ficción es lo que vale.
Se me olvida que cada foto tapa la ruptura,
de un amor que había muerto sin llorar.
Se me olvida que las fotos sirven como costura,
para unir aquel desastre a olvidar.
Etiquetas:
cama,
desamor,
fotografía,
mentira,
ruptura
viernes, 25 de julio de 2014
Aunque sea una locura
aunque tú seas la protagonista de esta historia.
Me decías que querías estar sola,
mientras pedías a gritos momentos conmigo a solas.
Lo supe desde que bailaste conmigo dudando,
y tu cuerpo temblaba al verme llegando.
Lo supe desde que me prohibías perderme en tu mirada
y el amanecer me sabía a invierno.
Son tus ojos verdes los que me han llevado a la locura,
aunque tú sigas tan ciega de verlos marrones.
Es tu sonrisa por la que aún guardo algo de cordura,
y es que pienso en ella si estoy a oscuras.
Juro que después de esta batalla daré por terminada la guerra.
Tú conmigo y mandamos el mundo a la mierda.
viernes, 20 de junio de 2014
A todo color
De tu llamada al taxi,
del taxi a tu puerta,
y tras la puerta, tu boca.
Pintemos la habitación,
ocultando el blanco,
y llenándola de color.
Si me dejas la pintura,
yo traigo el pincel,
y hagamos juntos,
promesas en la pared.
Tu nombre y el mío,
tus labios amenazando,
mi boca deseando.
Tus manos me desnudan,
me robas el pincel,
y ahora mi torso es pared.
Tu vestido es muy feo,
estarías mejor sin él,
y te lo arranco de la piel.
Los dos desnudos,
pintándonos el cuerpo,
fundiéndonos,
como el pintor y su lienzo.
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